Si hay una estancia en la que el otoño se vive de una manera especial, esa es el dormitorio. Con las primeras bajadas de temperatura, las habitaciones van pidiendo a gritos un cambio de textiles; de hecho, como te descuides, tu primer resfriado se irá gestando durante de esas noches en la que ya echas de menos una mantita pero eres incapaz de levantarte a por una. ¿Te suena, verdad?
Darle un aire otoñal a tu dormitorio y convertirlo en un acogedor refugio implica capturar la esencia de la estación, desde los elementos visuales hasta las texturas y los aromas. Puedes hacerlo con toques discretos respetando un enfoque minimalista o apostar por una decoración a lo grande. Lo importante es que te guste y te sientas a gusto en él. Antes de entrar de lleno en el tema de hoy, te dejo también muchos trucos para decorar mesas de otoño, otras tantas ideas para sentirte bien en otoño y 10 bebidas perfectas para noches de lluvia.
El color, lo más visual
La paleta de colores del otoño es rica y variada, más de lo que a priori parece. Evidentemente todos aquellos tonos que reflejan el cambio de color de las hojas serán bienvenidos, desde oscuros verdes hasta intensos naranjas, pasando por cálidos marrones y dorados apagados. Cada uno de ellos ayuda a crear una atmósfera reconfortante y agradable, tan relajada como enérgica, sobre todo por la presencia del naranja.
Pero no te quedes solo ahí, atrévete a experimentar con los berenjenas, los morados intensos y los azules marino que imprimirán fuerza y un toque distinto a la estancia. El gris y el azul evocan la sensación de las frescas tardes de otoño y crean una atmósfera serena y tranquila; para evitar que transmitan frío, combínalos con detalles dorados. Y si quieres llevar tu dormitorio al siguiente nivel, apuesta por combinaciones inesperadas que funcionan como el morado oscuro con el mostaza o el verde azulado con el óxido, un poco en la línea de lo que te comentaba hace algún tiempo con el toque rojizo.
Las texturas, indispensables en un dormitorio confortable
En cuanto bajan las temperaturas, se hace indispensable un cambio de tejidos. Habrá que guardar la ropa de cama y las colchas finas e ir pensando en sustituirlas por mantas de punto grueso y sábanas cálidas. Hazlo poco a poco porque una de las características más significativas del otoño son sus cambios bruscos de temperatura, con lo que te puedes encontrar con una noche de lo más cálida en la que sudes como un pollito.
Puedes empezar con una capa base suave y transpirable, como sábanas de algodón en un tono otoñal o básicos como el beis o el blanco, con los que siempre aciertas. Añade una colcha o edredón de grosor medio con un estampado o color otoñal que complete el conjunto. También puedes contar con una manta amorosa en los pies de la cama para dar calidez, estilo y textura. Cojines de diferentes tamaños, elementos de terciopelo y alfombras en los laterales de la cama ayudarán a dar calidez otoñal a tu dormitorio, tanto visual como literalmente.
¿Otoño rústico u otoño elegante?
Hay muchos tipos de otoño. No tienes más que pensar en películas otoñales y en tu mente aparecerán tanto escenarios de estilo rústico como paisajes neoyorkinos de lo más elegantes. Si lo tuyo es el acogedor encanto del estilo rústico que recuerda a las granjas, no tienes más que incorporar cajas de fruta recicladas, letreros de madera, calabazas, un jarrón con espigas de trigo o una escalera rústica para recrear ese ambiente de cosecha. Este tipo de decoración es muy económica y creativa ya que puedes hacer desde guirnaldas de hojas hasta decorar con piñas.
Si lo que quieres es darle un elegante aire otoñal a tu dormitorio, escoge telas suntuosas y detalles del llamado «lujo silencioso». Piensa en cabeceros de terciopelo, fundas de cojines de seda en naranja tostado, detalles dorados en lámparas y marcos de fotos de cobre o latón que ayuden a captar la luz y crear un ambiente más lujoso.
El truco para captar la luz otoñal
A medida que los días van acortándose, la iluminación cobra cada vez más importancia. Escoger la adecuada es clave para darle calidez y un aire otoñal a tu dormitorio. Opta por bombillas de tonos cálidos que recuerden la luz del sol otoñal. También puedes plantearte añadir reguladores de intensidad a las luces del techo o agregar guirnaldas de luces sobre el cabecero o alrededor de un espejo para añadir un toque mágico.
Ten por seguro que nada es más acogedor que el destello de las velas en una tarde de otoño, y más todavía si es lluviosa. Coloca grupos de velas de diferentes alturas y tamaños en tu mesita de noche o cómoda para crear un ambiente cálido e íntimo. Si las vas a encender, ten mucha precaución y estate pendiente de ellas.
Los aromas del otoño
Visualízate en tu dormitorio, acurrucada en una acogedora manta en una lluviosa noche de otoño, con aroma a canela y manzana flotando en el aire. Será como si tu propio dormitorio te ayudara a despedir el día con un cálido abrazo. También puedes preparar bolsitas aromáticas con especias otoñales para guardar en cajones o colgar en el armario.
Otras manualidades otoñales que puedes llevar a cabo son transformar frascos de vidrio en candelabros otoñales con pintura y cordel; si los escoges en tono ámbar no tendrás ni que pintarlos. ¿Tienes un jersey de lana que ya no te pones? Dale una segunda vida en forma de funda de cojín. Y si eres fan de las calabazas, pinta algunas pequeñas con tonos metálicos para darle un toque elegante a tu mesita de noche. No te pierdas este artículo con muchas ideas de calabazas decoradas más allá de Halloween.
Escoger los colores, las texturas y los aromas adecuados te ayudará a darle un precioso aire otoñal a tu dormitorio. Además de bonito, lograrás que sea acogedor, cálido y confortable, un refugio en el que despedirás el día de lo más a gusto.




