Las tartas de queso son postres de elaboración tan sencilla que no hay excusas para no atrevernos con ellas. Suelen tener buena aceptación y resultan ideales para sorprender a nuestra familia o invitados. Por lo general, estas cheesecakes comparten dos ingredientes: queso crema y una base de galletas trituradas o bizcocho desmenuzado. Deléitate con esta selección en la que encontrarás distintas versiones de la tradicional.
Si aun así no lo ves claro, inspírate y utiliza la combinación de sabores para otra receta, adapta la presentación para algún postre o dásela al cocinillas de la familia. Sea como sea, no te quedes con las ganas de probarlas.
9 TARTAS DE QUESO ‘SIN EXCUSAS’
> TARTA DE QUESO CON DULCE DE LECHE
Empezamos con fuerza con el contraste entre el sabor suave del queso y el potente del dulce de leche. Triunfo absoluto no apto para paladares poco aficionados a los postres.
El dulce de leche no es más que la leche condensada cocida al baño maría durante varias horas (según la receta). Como estamos hablando de tartas de queso ‘sin excusas’ puedes utilizar el dulce de leche que ya viene envasado. Está rico y simplifica el proceso.
Esta tarta lleva una base de galletas sobre la que deberás añadir la mezcla del queso, el dulce de leche y los huevos. Hornea y decora con el resto del dulce de leche y sal marina en escamas. Obtendrás una tarta de queso dulce y cremosa.
> TARTA DE QUESO BROWNIE CON NUECES Y CARAMELO
Mientras que la base de esta espectacular receta es un brownie, el relleno está elaborado con caramelo y ¡no necesita horno! ¿Y qué me dices de la presentación? Nueces de pecán y salsas de caramelo y chocolate son los tres ingredientes que necesitarás para conseguirla. Tentadora, ¿verdad?
> TARTA DE QUESO CON EXTRACTO DE MENTA
Aun no siendo tan sencilla, la he incluido en esta selección de tartas de queso por su originalidad. La decoración puede inspirarte a la hora de decorar bizcochos, cupcakes o incluso unas natillas. Si leíste el post sobre tazas de chocolate caliente te recordará a la de chocolate blanco con menta.
La tarta está compuesta de base crujiente, mousse con extracto de menta y cobertura de queso crema. La decoración es a base de chocolate y estos caramelos de menta tan típicos.
> TARTA DE QUESO DE TIRAMISÚ
Especialmente dedicado a los amantes del tiramisú. No necesita horno, es muy fácil y sabe a tiramisú porque comparten tres ingredientes: café, licor de café y queso mascarpone.
> TARTA DE QUESO CON MELOCOTONES CARAMELIZADOS
Prima hermana de la tarta de dulce de leche pero sin necesidad de horneado. La base lleva galletas tipo oblea (wafers) lo que le da un toque especial. Carameliza los melocotones en la sartén con un poco de mantequilla y azúcar. Para la versión de tartas de queso ‘sin excusas’ utiliza melocotón en almíbar.
> TARTA DE QUESO CON HIGOS CONFITADOS EN ALMÍBAR
Esta receta debería estar la primera en nuestro particular ránking de tartas de queso porque está en español y muy bien explicada ¡olé!. Al igual que las demás puedes consultarla en el pie de la imagen.
La combinación de higos, queso y base de galletas oreo (aunque pueden utilizarse otras) es deliciosa. La buganvilla utilizada como decoración es un gran acierto y además me trae muchos y buenos recuerdos de mi infancia.
> BAKLAVA DE TARTA DE QUESO Y FRUTOS ROJOS
El baklava es un postre de origen turco elaborado con pasta filo. Se rellena de una pasta de nueces trituradas para bañarlo posteriormente en almíbar o jarabe de miel. En esta versión el relleno será la mezcla del queso crema, los frutos rojos y un sirope que puedes sustituir por mermelada disuelta en un poquito de agua.
La pasta filo es un tipo de masa muy fina que se hornea o se fríe y queda muy crujiente. Puedes adquirirla en cualquier supermercado y rellenarla con verduras, gambas, frutos secos o crema, entre otras opciones.
> TARTA DE QUESO DE GANACHÉ DE CHOCOLATE Y FRAMBUESAS
Esta tarta de queso tan cremosa está elaborada con chocolate blanco, crema de leche y esencia de vainilla sobre base de galletas. El ganaché es una cobertura de chocolate (aquí con leche y blanco), utilizada para cubrir, rellenar o decorar con manga pastelera. Es sencillo pero tiene su técnica. Si quieres una opción más sencilla, en el supermercado puedes encontrar una crema de ambos chocolates ya preparada en la zona de repostería.
Se agradece el toque fresco de las frambuesas para contrarrestar la densidad del chocolate.
> TARTA DE CREMA DE RICOTTA Y ARÁNDANOS
Y para terminar con nuestras tartas de queso, una con masa en vez de la base de galletas. Los ingredientes para el relleno son queso crema, queso ricotta, azúcar, sal, huevos, vainilla, zumo de limón y cáscara de limón rallada. Para elaborar el topping mezcla los arándanos, el azúcar, el zumo de limón, la ralladura y sal y cocínalo durante 10 minutos.
Las tartas de queso son un clásico que deberían formar parte de tus recetas de familia. Tanto si quieres seguir ampliando tu recetario, como si eres una enamorada de la decoración o las manualidades, suscríbete al blog (en el botón morado) para recibir los nuevos contenidos y así poder ponerlos en práctica cuanto antes. ¡Gracias!









