Me encanta decorar con flores porque dan mucho juego. De esta manera, y sin complicarte demasiado, puedes darle a tu casa un estilo romántico y muy femenino, o uno más rústico y cálido. En cualquier caso, no tiene por qué ser con flores frescas ya que puedes animarte a hacer unas curiosas y originales flores de papel. Otra de las opciones más populares son las flores secas.
Si hace tiempo te contaba cómo conservar hojas de otoño, hoy te animo a descubrir cómo secar flores con varios métodos. En la actualidad es muy fácil encontrar flores secas, pero nada como la satisfacción de hacerlas tú misma, bien porque te encantan este tipo de manualidades, porque quieres conservar una flor con un significado especial para ti, o porque no acabas de encontrar una que encaje en la decoración de tu casa.
Como extra, también he añadido dos apartados específicos para secar plantas aromáticas y fruta, ya que resultan de gran utilidad para hacer centros de mesa, decoraciones rústicas o darle un toque más cálido y acogedor a cualquier rincón de casa. ¡Empezamos!
Cómo secar flores: primeros pasos
Aunque no haya nada tan bonito como una flor fresca, secar flores es una manera estupenda de alargar su duración. Al eliminar la humedad de sus hojas, tallos y pétalos, se consigue que permanezcan en un estado de semipermanencia. ¿El secreto del secado? Utilizar flores lo más frescas posibles, mejor de temporada, y reducir al mínimo el tiempo entre la recolección y el proceso de secado. Algunas plantas conservan mejor sus propiedades que otras, así que hacer distintas pruebas será esencial para un buen resultado.
Empieza con tus flores favoritas. Observa cómo va cambiando según el método de secado utilizado. Las hortensias (Hydrangea macrophylla), las flores de papel (Xerochrysum) y las siemprevivas azules (Limonium) son algunas de las que mejor secan. Estas últimas secan enseguida si las colocas en horizontal.
Como probablemente ya sepas, las hortensias cambian de color al secarse y adoptan un aspecto moteado. Aunque las flores azules, malvas, moradas y rojas son las que más tiempo conservan sus tonos, al final irán perdiendo el color, aunque mantendrán su forma. Si las tienes cultivadas en casa, recógelas cuando empiecen a apergaminarse para que duren más tiempo.
Cómo secar flores de forma casera
Las flores comerciales se deshidratan a máquina. Puedes replicar este método en casa empleando el horno o el microondas, como verás más abajo. Estos son los métodos de secado más habituales, ninguno es complicado ni requiere ningún equipamiento especial.
- Secado al aire libre. Indicado para todo tipo de flores y hojas cortadas con los tallos intactos. Es 100% natural y favorece la evaporación de toda la humedad de los componentes de las flores con el paso del tiempo.
- Secado en el tallo. Método recomendado para cabezuelas seminales y gramíneas. Consiste en esperar a que el material se seque de forma natural en su tallo antes de recogerlo.
- Secado en jarrón. Aunque resulte contradictorio, algunas variedades se secan mejor si se meten en una pequeña cantidad de agua. Algunos ejemplos de ello son la hortensia, la cebolla ornamental, la astrantia o gipsófila.
- Secado en arena. La técnica más antigua que se conoce y la única con la que se conserva el perfume. Muy recomendable para las cabezuelas florales más pesadas como claveles, peonías y geranios.
- Secado en sílice. El proceso es el mismo que el del secado en arena. Es más ligera que esta y puede usarse para llenar recipientes más grandes. En cualquier caso hay que asegurarse de que los recipientes sean herméticos y tengan tapa.
Cómo secar flores al aire libre paso a paso
Si te apetece leer un libro que profundice en este arte, te animo a que leas «El arte de cortar y secar» de Carolyn Dunster (Ed. Blume). En él encontrarás todo lo que necesitas saber sobre el tema, además de descubrir las peculiaridades de cada planta y el método que mejor les va.
- ¿Cuántas flores necesitas? El secado reduce el volumen de las flores entre un 50 y un 70% por lo que si quieres crear arreglos para jarrones concretos o elaborar ramos atados a mano, necesitarás muchas más flores secas que si fueran frescas.
- Prepara la planta. Coloca las flores en una superficie plana y frótalas con papel absorbente para eliminar la humedad. Inspecciona cada tallo, retira los pétalos dañados, restos de tierra y los insectos que pueda haber. Recorta las hojas inferiores para que queden al menos 12 centímetros de tallo desnudo.
- Ata los ramos. Coge un trozo de cordel suave o una goma elástica, y átalo con suavidad alrededor del tallo. Si los tallos son muy finos y espigados, puedes juntar varios para crear un ramo. Asegúrate que las cabezuelas no se tocan.
- Cuelga las flores. Hazlo boca abajo en un espacio seco donde puedan permanecer intactas durante todo el proceso. Evita colocarlas bajo la luz solar directa ya que los colores desteñirían. Utiliza ganchos en forma de S o perchas de alambre para colgarlas a su vez en los laterales de los armarios, un tendedero o un burro para la ropa. Si detectas moho en un ramo, retíralo enseguida porque podría extenderse a otros.
- Y cuando estén listas… Retíralas de los ganchos con mucho cuidado, ya que los cuellos son delicados y se pueden romper con cierta facilidad. Ahora solo te queda decidir dónde las vas a colocar.
Cómo secar flores en 3 minutos
Si quieres secar flores pero quieres hacerlo de una forma rápida, el microondas puede ser un gran aliado, siempre y cuando se trate de pétalos sueltos o cabezuelas florales. Pon las flores sobre papel de cocina, procurando que no se toquen. Calienta las flores en ráfagas de cinco segundos a la temperatura más baja. Repite hasta que adquieran una textura crujiente pero aún conserven el color.
Cómo secar pétalos de rosa
Seguro que alguna vez has secado una o varias rosas en su tallo. ¿Sabías que también puedes hacerlo con los pétalos sueltos? Te resultará muy práctico para ponerlos en saquitos de olor, fabricar jabón casero o darle un aroma inconfundible a tu cuarto de baño. Lo más fácil es secarlos al aire libre o presionarlos con un libro. También puedes utilizar un deshidratador, el horno o el microondas.
- En horno. Precalienta el horno a 80 ºC. Pon papel de horno sobre la bandeja y coloca los pétalos limpios, bien separados unos de otros. Hornea de 10 a 30 minutos vigilando con regularidad para evitar que se quemen.
- En microondas. Pon papel de cocina sobre un plato apto para microondas. Coloca encima los pétalos separados unos de otros. Calienta a temperatura baja durante 30 segundos. Repite el proceso hasta que estén secos. Vigílalos constantemente para evitar que se quemen. También puedes cubrirlos con otro papel de cocina si lo prefieres.
Cómo conservar las flores con glicerina
La glicerina se puede conseguir en farmacias como producto para la piel. En las flores ralentiza el proceso de arrugado para que sigan teniendo un buen aspecto una vez secas. Está recomendado para secar escaramujos de rosal, bayas como las del hipérico, el viburno, el saúco o la hiedra, también para algunas hojas otoñales. Ideal para lucirlas en tocados, diademas y otros complementos para bodas y celebraciones. Aquí encontrarás más información sobre este proceso.
- Disuelve la glicerina. Mezcla una parte de glicerina con dos partes de agua tibia en un jarrón o jarra hasta la mitad y remueve bien hasta que la glicerina se haya disuelto por completo.
- Prepara las bayas. Quítale las hojas a los escaramujos y los tallos a las bayas. Recorta los tallos.
- Arregla los tallos. Mete los tallos en la solución de glicerina de manera que no se toquen ni se superpongan, y déjalos sumergidos en torno a una semana. Sácalos y combínalos con flores secas para elaborar arreglos de temporada.
Cómo prensar flores de forma casera
La forma más fácil y sencilla de prensar flores es meterlas entre las páginas de un libro. También puedes hacerlo con prensas profesionales o fabricarte la tuya propia: coloca hojas de papel fino entre dos piezas de madera contrachapada y unidas con una cinta gruesa.
- Inspecciona las flores y retira las partes dañadas, sucias o marrones.
- Coloca dos hojas de papel de periódico o papel absorbente entre dos páginas de un libro grueso y después pon las flores de modo que unas estén boca arriba y otras boca abajo.
- Ayudándote de unas tenacillas, despliega los pétalos que queden arrugados.
- Cierra el libro y coloca dos gomas anchas para que quede bien apretado. No lo abras hasta pasadas dos semanas, salvo que sea para cambiar los papeles en caso de que estén húmedos.
- Cuando estén listas, móntalas bajo un cristal, utilízalas para elaborar tarjetas o marcapáginas, o pégalas suavemente en una pared blanca y lisa para crear un mural.
Cómo secar plantas aromáticas
Cultivar plantas aromáticas en casa es fácil y muy útil en la cocina. Unas ramas de romero con flores quedará muy bonito en tus arreglos florales. Las flores del cebollino, la lavanda, el eneldo y la manzanilla, así como las inflorescencias del orégano y la mejorana quedan también muy bien secas.
- Ponte guantes, coge tus tijeras de poder y selecciona las plantas que vas a secar. Corta los tallos leñosos del tomillo y la salvia para que quede mejor a la hora de secarlos. Revisa y agita las ramas suavemente para eliminar los posibles insectos. Elimina las hojas inferiores de las plantas y aquellas que estén amarillas o manchadas.
- Evita enjuagar las plantas en la medida de lo posible. Si lo haces, sécalas muy bien antes de empezar con el proceso. Si están húmedas, aparecerá moho y se pudrirán.
- Agrupa de cuatro a seis tallos y átalos con un cordel o una goma. Los ramos irán encogiendo según vayan secándose con lo que la cuerda se aflojará: revísala de vez en cuando para evitar que se caiga.
- El método de la bolsa de papel. En este punto hay quienes introducen las hierbas en bolsas de papel ya que acelera el proceso. Haz o corta agujeros en una bolsa de papel y coloca las hierbas empaquetadas dentro, boca abajo y sin que queden amontonadas. Asegura la bolsa juntando el extremo alrededor del paquete y ciérralo con cordel. Etiqueta la bolsa con el nombre de la hierba en cuestión.
- La forma más antigua de secar hierbas es tomar un manojo, colgarlo boca abajo en una habitación cálida y aireada, y dejar que la naturaleza haga el trabajo. Procura que los ramos tengan suficiente circulación de aire para que se sequen más deprisa.
Cómo secar fruta
Cada vez que llega Navidad, Instagram se llena de coronas y centros de mesa con rodajas secas de naranja. Además de quedar muy bonito, proporciona un agradable aroma a toda la casa, que puedes intensificar si añades unas gotas de aceite esencial. ¿Cómo proceder? Lava bien las naranjas y córtalas en rodajas de un centímetro. Sumerge las rodajas en agua con sal, durante unos 10 minutos. Sécalas muy bien con papel de cocina.
- El horno es ideal para secar la fruta, como los cítricos. Si las vas a querer colgarlas después, tendrías que hacerles un agujero en la corteza con una brocheta. Pon el horno a la temperatura más baja y deja en él la fruta hasta que se hayan evaporado los jugos y la humedad. Es un proceso lento que puede durar varias horas, de ahí que prefiramos otros, como el microondas.
- Para hacerlas en el microondas, ponlas en un plato sobre papel de cocina y caliéntalas de unos 2 minutos, en intervalos de 30 segundos. Cambia el papel cuando veas que ya está húmedo. También puedes cubrirlas con otro papel de cocina para que no se quemen, Repite la operación hasta estén totalmente secas.
Después de leer el artículo, ya te habrás dado cuenta de por qué he tardado en publicar un poco más de lo habitual. ¡Y es que este tema da mucho para mucho! Lo importante es que vayas practicando hasta que le cojas el tranquillo y consigas el resultado que más te convenza. Las condiciones de luz y humedad de tu casa y el clima de la zona donde vives también cuentan. ¡Buen día!
*Imagen cabecera: @permillion44








