Las cosas sencillas y bonitas, los pequeños detalles… es ahí donde a menudo se encuentra la diferencia entre estar y estar a gusto. Algo tan simple (y a veces aburrido) como un posavasos puede hacer más agradable ese momento en el que estás disfrutando de tu bebida preferida. Si eres aficionada al binomio handmade + low cost, los siguientes posavasos hechos a mano te van a encantar.
8 POSAVASOS HECHOS A MANO
> ¿ECHAMOS UNA PARTIDA?
Si guardas en tu memoria buenos momentos jugando al Scrabble, hacer tú mismo estos posavasos te va a resultar tan divertido como fácil. ¿Qué necesitas? Corcho para la base, pegamento y muchas palabras de 4 letras… distintas ¡qué no se diga!
> PINTAR Y CANTAR TODO ES EMPEZAR
Es probable que alguna vez hayas tenido posavasos de corcho. Si aún los tienes en casa, ¡genial! Eso que tienes ganado. Hazte con un rotulador de pintura plateado y comienza a trazar líneas, flores o aquellos patrones que se te ocurran. Si no es lo tuyo, puedes inspirarte en estos dibujos.
Es importante que procures pintar en un lugar ventilado y sin acercarte demasiado (como si estuvieras utilizando pegamento).
Fellow Fellow
> ARMONÍA EN AZUL Y BLANCO
Sé de una lectora muy chic a quien le va a encantar esta combinación tan fresca y luminosa, que recuerda a los azulejos portugueses y a las maravillosas vajillas que tanto le gustan 🙂 . Si te apetece sorprender con estos posavasos tan monos, necesitarás pasta de modelar tipo Fimo o Sculpey (endurece al hornearse), pintura para porcelana y ¡buen pulso!
> CON ESPÍRITU VAQUERO
Una de las propuestas más originales de posavasos hechos a mano es esta que te muestro aquí. Lo más sorprendente (al menos yo caí) es que las manchas de la piel están realizadas con rotuladores marrón y negro sobre cuero blanco. ¿A qué parece que vienen de serie? Desde el pie de la imagen puedes acceder al tutorial para ver el proceso.
> POLAROID REVIVAL
Y si hablamos de magia, confieso que aún me siguen maravillando las fotos Polaroid. Ese encanto vintage resulta muy interesante en la decoración de posavasos. Tanto esta imagen como la de cabecera, original de Darkroom & Dearly, están realizadas con la técnica decoupage sobre baldosas blancas.
Lo primero que tienes que hacer es aplicar un filtro a la imagen para darle ese aspecto antiguo. Luego recórtala para dejar ese margen inferior ancho, tan característico de esas instantáneas. Por último aplica la cola y, una vez seco, una capa de barniz para protegerlo más.
> COSTUMBRES ANCESTRALES
Viajamos hasta Oriente para descubrir unos posavasos de estilo asiático, ideales para la tradicional ceremonia del té. Aunque a simple vista parecen muy distintos, siguen la misma técnica decoupage que el modelo anterior, esta vez sobre madera. La forma circular, el color negro y los estampados y tipografías orientales son las claves a tener en cuenta para hacer los tuyos propios.
> EXPLOSIÓN DE COLOR
Qué tonos más primaverales y apetitosos, ¿verdad? Recuerdan a aquellos cuencos para joyas que vimos hace un tiempo. De hecho, la técnica es la misma: mezclar distintos rulitos de pasta para hornear (Fimo o Sculpey) y hacer un gran círculo con el grosor suficiente para que tenga consistencia. Por último, pinta los bordes de dorado para darle más cuerpo.
> AL CALOR DEL HOGAR
Para el final el posavasos más cálido y acogedor. Esta manualidad resultará muy entretenida mientras degustas una infusión bien caliente. Prepara las bolitas de fieltro y ve pegándolas desde el centro hacia el exterior del redondel. El resultado merece la pena.

Bien sean para ti, para tus invitados o para regalar (apílalos con un gran lazo de organza), los posavasos hechos a mano pueden ser algo más que aquéllo que salva nuestros muebles de los temibles cercos o manchas, ¿a qué sí?







