Uno de mis planes preferidos es, sin duda, disfrutar de una tarde de cine en casa. Un buen sofá, una peli, el picoteo y ¡a disfrutar! ¿Te animas?
UNA TARDE DE CINE EN CASA
UN BUEN SOFÁ
Como no podría ser de otra manera, el requisito indispensable es que estés cómoda. Quien dice sofá, dice chaise longue o puff al más puro estilo chill out. Ponte ropa con la que estés a gusto y aparca el teléfono para disfrutar en familia o en pareja. Y si estás sola, pues también… ¡es tu momento!
Como la intención es picotear mientras tanto, coloca una mesita cerca para dejar los manjares.
LA PELÍCULA
Hoy por hoy, fuera del horario nocturno, en casa sólo vemos películas infantiles. Es interesante haberlas visto antes por si sale algo que les pueda dar miedo, o que no sea lo más recomendable para su edad (el adjetivo infantil abarca un rango muy amplio).
En muchas películas infantiles muere algún personaje al principio (¡la madre casi siempre!). Dependiendo de la sensibilidad y la edad de los niños puede que se entristezcan o te pregunten cuestiones por primera vez que te pillen totalmente desprevenida. En mi caso, prefiero estar preparada.
Esas noches en las que estoy tan cansada, lo que más me relaja es ver una película que me guste y que ya haya visto varias veces, así puedo irme a dormir cuando quiera sin perderme el final 🙂 . (Si te gusta el cine clásico, aquí tienes mis 11 títulos favoritos anteriores a los 70)
EL PICOTEO
Y aquí llega mi parte preferida. Si eres seguidora de mi blog quizá ya te hayas dado cuenta de lo que me gustan las meriendas. Una tarde de cine en casa se merece un picoteo especial, cuya premisa básica sea que no haya que utilizar cubiertos. Lo ideal son cosas pequeñas para tomar de un bocado o poco más. Aceitunas, patatas fritas, algo de embutido o una tabla de quesos pondrán el punto salado. No olvides acompañarlos de un poco de pan de una o varias clases.
Si te apetece poner algo más dulce como un bizcocho, probablemente resultará más cómodo si lo partes en pequeñas porciones.
Pero sin duda, si quieres una tarde de cine auténtica y genuina lo que necesitas son unas palomitas de maíz. Puedes atreverte decidirte por las convencionales o atreverte con nuevos sabores, como estas con chocolate blanco derretido.
La combinación menta-chocolate es la protagonista de la siguiente propuesta. Llevan también aceite de coco con lo que me da la impresión de que no han añadido mayor cantidad de los dos ingredientes principales para que el sabor no fuera demasiado intenso.
Y por último, estas superpalomitas que tienen que estar tan buenas como pringosas. Llevan caramelo y nubes… ¡madre mía, qué combinación!
Vía Lilluna
Ya sabes, elige el momento, la película, el picoteo y ¡disfruta! ¿Cómo son tus tardes de cine en casa?






