¿Tienes invitados a cenar? ¡Estupendo! Vamos a ver cómo preparar una tabla de quesos que puede servir tanto de entrante como de postre. En cualquier caso, es bueno que tengas un plan B por si alguno de los comensales no fuera muy quesero o tuviera algún tipo de alergia, entre otras circunstancias. ¡Vamos a ello!
CÓMO PREPARAR UNA TABLA DE QUESOS IRRESISTIBLE
LA SELECCIÓN
Puesto que estamos hablando de recibir invitados, prepara la selección con cariño, eligiendo al menos un queso de cada tipo: blandos (Mozzarella, Brie, Burgos, Camembert), semiblandos (Gouda, Gruyère, Maasdam, Cabrales), semiduros (Idiazábal, Manchego, Comté, Provolone) y duros (Cheddar, Casín, Parmesano). Añade también un queso azul de la categoría que prefieras (Stilton, Roquefort, Cabrales, Gorgonzola).
Intenta que haya alguno que no se consuma a diario para darle un carácter más especial a la cena. También puedes hacer una tabla temática, por ejemplo por países o según el tipo de leche de la que procedan.
Para sacarles todo el sabor, los quesos deben servirse a temperatura ambiente. Sácalos al menos una hora antes de la nevera y ¡no te olvides de taparlos para que no se resequen!
ELEGIR LA TABLA
¿Sabes que tienes varias opciones para presentar tu estupenda selección de quesos? Tablas de pizarra, de mármol o incluso la tradicional de madera. A la hora de montarla, coloca los quesos según su intensidad (del más suave al más fuerte) y luego añade las guarniciones en los espacios libres.
Mientras estés colocándolos, observa que no se toquen entre sí para evitar mezclar los sabores (utilizar distintos cuchillos también te ayudará a evitarlo). Sin duda, tus invitados agradecerán poder identificar los quesos, así que escribe sus nombres en cartelitos o pequeñas pizarras.
CÓMO PRESENTARLOS
Puedes servirlos enteros (cada uno con su cuchillo) o cortados de las siguientes formas:
- En dados: corte ideal para quesos Gruyère y Emmental, especialmente si hace calor.
- En cuña: quita la corteza de un extremo y ve cortando. Resultará más elegante si vuelves a cortar el triángulo resultante en dos.
- En lascas: el Parmesano queda de fábula rallado o en estos pequeños cortes irregulares.
¿Eres aficionada a la Torta del Casar? En ese caso ya sabrás que debes abrirla un cuchillo por la parte superior, como si quitases una tapadera.
LOS ACOMPAÑAMIENTOS
El pan es el acompañamiento estrella de cualquier tabla de quesos (¡y para casi todo!). Ofrece a tus invitados distintas variedades y tamaños (de semillas, crackers, tostadas, picos) asegurándote de poner uno más tierno como la tradicional barra para los quesos de untar.
El queso contrasta con el sabor dulce de la fruta. Uvas, higos, frambuesas y pera quedan muy lucidos y sabrosos como acompañamiento. Apuesta también por frutas deshidratadas como arándanos o albaricoques, o los tradicionales frutos secos (pasas, nueces y avellanas tostadas).
Sirve también algunos cacharritos con miel y mermelada: casan con todos los quesos aunque contrastan mucho con los fuertes. Si eres golosa y quesera sin duda serás fan del membrillo (¡riquísimo con cualquier queso azul!).
Por último, recuerda que los protagonistas son los quesos, no los acompañamientos… que el queso «brille» sin quedar en un segundo plano.
Siempre es buen momento para compartir una tabla de quesos, ¿verdad? Por mi parte, aprovecho para recordarte que puedes suscribirte al blog (busca el botón morado) para tener en tu bandeja de entrada ideas deco, recetas de cocina, divertidas manualidades y algún que otro tip más personal. Muchas gracias y ¡feliz degustación!






