Siempre que regresaba de un viaje acostumbraba a hacer cuadernos de bitácora para recordar todo lo vivido. Unos los hice a mano, otros encuadernados, otros en clásicos álbumes de fotos con la cubierta muy elaborada… ¡cada viaje tiene su personalidad! ¿Cuál es el pequeño inconveniente de este sistema para recordar los viajes? Que se guardan en un cajón y, entre unas cosas y otras, apenas se abren.
Así que hoy comparto contigo varias ideas para poder disfrutar del recuerdo de esos viajes, quedando además bonito y decorativo en el salón de casa. Algo así como hacer un mix entre el diario de viaje…

… y el tradicional mapa al que, aun siendo muy elegante, añadiría algo para que aportara más datos.
CÓMO RECORDAR LOS VIAJES DECORANDO
Dentro de todas las posibilidades que existen para recordar los viajes, tres son las que me resultan más decorativas a la vez que permiten guardar recuerdos tangibles como monedas, billetes de metro, entradas, imanes e incluso… ¡arena!
RECUERDOS EN TARROS DE CRISTAL
Una propuesta muy evocadora utilizando cristal. Busca un gran tarro y rellénalo de elementos que giren en torno a tu viaje. Las vacaciones en la playa son una gran idea ya que arena, caracolas, redes, anclas y los detalles marinos en general están llenos de magia. ¡Casi se puede oír el mar!
Una versión ligeramente distinta sería esta en la que las fotos personalizadas están fuera del tarro, lo que entre otras cosas permite cambiarlas según te apetezca.
RECUERDOS EN MARCOS
La segunda propuesta para recordar viajes te servirá para llenar esa pared vacía… ¡puedes hacer un rincón temático! Aunque cada marco rememore un viaje en concreto todos mantienen la misma línea estética.
Si eres lectora de A GUSTO EN CASA, probablemente te acordarás de esta idea que te enseñé en el post dedicado a crear una casa con personalidad. Sin duda es la que más me gusta, pero también la más laboriosa.
RECUERDOS EN CAJAS
Aunque en principio está pensada para guardar cartas u otros secretos, esta caja-libro es un interesante (y misterioso) recurso para conservar los recuerdos de tus viajes. ¡Quedará genial en tu librería!

Reciclando cajas de madera puedes crear tu propia colección como la que nos muestra esta última imagen. Postales y otros muchos objetos tienen cabida en ellas para que puedas ojearlas cuando te apetezca.
Además de en tu mente y tu corazón, un viaje es una gran experiencia llena de anécdotas y buenos recuerdos que merece tener un lugar especial en tu casa. ¿Se te ocurre una manera mejor?
*Imagen cabecera: Joanna Kosinska





