Quiso la casualidad que hace unos días me topara con este término danés. Puedes imaginarte que me faltó tiempo para ponerme a investigar. Y entonces ¿qué es el hygge? (pronunciado ‘hu-ga’ pero, sinceramente, yo entiendo algo tipo ‘jiu-gue’), pues viene a ser el equivalente al término inglés cozy, acogedor o, más familiarmente, ‘cosas que nos hacen sentir bien’.
Los daneses lo llevan más allá y lo han convertido en una filosofía. ¿Tendrá esto algo que ver con que según el Informe Mundial de la Felicidad 2016 (en inglés) son los más felices del mundo?
QUÉ ES EL HYGGE
El hygge está relacionado con celebrar las tradiciones, disfrutar de la familia, los amigos y de momentos de soledad, tan importantes y necesarios. Podría entenderse como una práctica diaria que valora el encanto de los detalles y ayuda a bajar el ritmo y decir adiós al estrés.
Realmente, las claves básicas del hygge ayudan a crear el ambiente propicio para la calma y el disfrute. ¿A quién no le enamora una estancia iluminada tan solo con el resplandor de la lumbre? Esas gratas sensaciones como el olor a pan tostado, acurrucarte en una suave manta o dormir con sábanas limpias son ideas o pequeños momentos para estar a gusto en casa con las que estarás bastante familiarizada, sobre todo si eres una asidua lectora del blog.
LAS CLAVES DEL HYGGE
1 Luz cálida: tanto las velas como la colocación acertada de puntos de luz son importantes a la hora de crear ambientes acogedores. Decídete por velas con olores agradables y sutiles.
2 Textiles amorosos: envolventes plaids (las mantitas de toda la vida), cojines mulliditos, jerseys de punto que te miman y protegen del frío, cómodos pantalones de algodón, calcetines ‘gustosos’ de suave lana para poder descalzarte en el sofá.
3 Alimentos reconfortantes: al estar estrechamente relacionado con los meses de otoño e invierno (aunque no en exclusiva), hay bebidas o platos que reflejan perfectamente qué es el hygge, como sopas de verduras, cremas suaves, guisos, vino especiado caliente, galletas de caramelo, bizcochos caseros, tés e infusiones. ¿No te encanta la sensación de calentar tus manos mientras tomas un café o chocolate en una taza redondita y grande?

4 Disfrutar de los seres queridos: recibe a algunos amigos o familiares en torno a una mesa preparada con mimo. Añade flores frescas, luz tenue, una merienda elegida especialmente para la ocasión, una melodía de fondo que acompañe y permita que fluya la conversación… Por otro lado, no es hyggelig y rompe la armonía hablar de fútbol, política, problemas laborales o estar pendientes del teléfono. Ya sabes, ¿verdad?

5 Good bye, estrés! Recupera la calma y disfruta de momentos de soledad con un baño caliente, una buena lectura recostada en el sofá, escuchando un gran disco a través de los auriculares o disfrutando de un tentempié mientras observas la lluvia a través de la ventana.
DOS RECOMENDACIONES
A grandes rasgos esto sería la esencia de lo qué es el hygge. No obstante, según Marie Tourell, autora de ‘Hygge: La receta de la felicidad‘, este estilo de vida tiene muchas formas y cada cual lo presenta desde su perspectiva. No puedo estar más de acuerdo.
Otro libro que puedes consultar si te apetece empaparte más de esta filosofía es ‘Hygge: La felicidad en las pequeñas cosas‘ de Meik Wiking.
Disfrutar de la casa sin prisas, valorando los pequeños detalles y momentos es lo que viene a ser la filosofía de este blog. Así que está claro que somos todas muy hygge jajaja. Pero, ojo con pensar siempre en nuestra comodidad y bienestar, no vayamos a estar tan a gusto que no queramos movernos de ahí.
¿Conocías este término? ¿Eres hygge o más bien de ‘estar a gustito’?

