Poner el árbol de Navidad es una de las tradiciones más bonitas y recomendables para disfrutar en familia. Aunque todavía no estemos en diciembre, no sería lo mismo si leyeras este post con el árbol ya puesto, el belén luciendo en el salón y la casa decorada, así que vamos allá con unas ideas para hacer ese día aún más especial.
UN DOMINGO PARA PONER EL ÁRBOL DE NAVIDAD
En mi casa, elegíamos el domingo más cercano al puente de la Constitución para poner el árbol de Navidad. Después de comer (nerviosísimos) comenzábamos a abrir las cajas que mi madre había ido colocando en la mesa del comedor.
Abrir esas cajas era como recibir muchos regalos a la vez. El magnetismo que ejercían sobre nosotros los adornos navideños era algo maravilloso. Los brillos, el terciopelo, ese rojo y ese verde tan característicos, la estrella llena de purpurina y el espumillón tan de los ochenta que nos parecía lo más de lo más.
Fiel amiga de las tradiciones que nos hacen felices, ahora que tengo mi propia familia, y aunque no siempre sea fácil, me gusta transmitirles y mantener viva esa ilusión que recordarán siempre. Para eso son niños.
> CREANDO AMBIENTE
Desempolvemos los villancicos y la pandereta y amenicemos la tarde. Disfruto un montón con los clásicos americanos como ‘Sleigh Ride’, ‘Santa Claus is coming to town’ y las voces de Frank Sinatra, Bing Crosby, Dean Martin, las Andrew Sisters y Mario Lanza entonando ‘Deck the halls’. Y por supuesto Mariah Carey con ‘All I want for Christmas is you’. Quién no, ¿verdad?
> CADA AÑO ALGO NUEVO
Una nueva estrella, una bola artesanal de las grandotas, una guirnalda verde o un pequeño nacimiento que nos haya llamado la atención. Comprar algo nuevo no tiene por qué suponer gastar mucho dinero.
Pasear por los mercadillos típicos es una experiencia más que recomendable en estas fechas. Si no tienes tiempo para salir en busca de nuevos adornos siempre puedes hacerlos tú misma.
> EL ENCANTO DE LOS DIY (Do It Yourself)
Hoy en día hay miles de tutoriales para hacer imaginativas y preciosas manualidades. Además, es muy fácil conseguir los materiales necesarios. Adornar con algo hecho por nosotros es divertido y satisfactorio, especialmente para los niños.
Vía Starry
> CUIDAR LOS DETALLES
Sin necesidad de llegar a convertir la casa en un showroom, sí que es bonito no limitarnos a poner el árbol de Navidad en una esquina. Una vela por aquí, el nacimiento por allá, una corona, un angelito… cada detalle contribuye a llenar nuestra casa de espíritu navideño.

Vía Flickr
> HORA DE REPONER FUERZAS
Después de dejarlo todo precioso, los adornos puestos, lo antiguo recogido y las cajas guardadas hasta enero, sentémonos en el sofá a disfrutar de nuestra obra y de un buen chocolate caliente.

Vía The Daily Meal
¿Te gusta poner el árbol de Navidad y el belén? ¿Cuáles son tus tradiciones preferidas? ¡Gracias por compartirlas!

