Si eres lectora del blog o me sigues en Instagram, ya sabrás lo mucho que me gusta la cosmética 100% natural, y por eso hace tiempo que solo confío en productos libres de ingredientes sintéticos, tanto para mí como para mi familia. Es cierto que tardé en hacer el cambio porque al principio no tenía muy claro que la cosmética natural fuera igual o incluso más eficaz que la convencional, esa que nos bombardea a diario con famosas actrices o modelos en marquesinas, televisión y revistas. Sin embargo, con la aparición de las redes sociales ha sido más fácil conocer de primera mano las opiniones de muchas personas sobre la seguridad de los productos 100% naturales e incluso demostrarlo con resultados.
Según fui conociéndolos descubrí que es importantísimo asegurarte que se trata de marcas de cosmética natural certificada y mejor todavía si cuentan con laboratorios propios que les permita formular, producir y distribuir todos sus productos. Además, la innovación constante en este campo es importante para que tu piel se beneficie de todos los avances. En este sentido, me gusta mucho Arganour (pronunciado Arganur) porque, además de reunir todos estos requisitos, tiene productos que ya forman parte de mi rutina semanal. Por si te sirve, te cuento cuáles son, para qué sirven y lo que más me gusta de ellos.
Exfoliante de cuero cabelludo Vitalytox
Hace años que mi pelo es mi punto débil. Embarazos, estrés, cambios estacionales o la edad son algunos de los factores que han terminado por pasarme factura en este aspecto. Por eso, siempre he sido muy cuidadosa a la hora de escoger mis productos capilares, intentando así evitar la descamación del cuero cabelludo que puede resultar bastante exasperante. Una dermatóloga me comentó la importancia de exfoliar el cuero cabelludo con cierta frecuencia y de ahí que tuviera tantas esperanzas depositadas en este exfoliante capilar 100% natural enriquecido con ácido succínico, extracto de anís y extracto de pistacho.
La primera vez que lo utilicé, me despisté y lo apliqué sobre el pelo mojado con su cómodo dosificador (y eso que viene muy explicado en el envase). La segunda vez, fue todo un éxito. Además de oler fenomenal y disfrutar de esa fragancia los 10-15 minutos que debes dejar que actúe, noté enseguida la desaparición de ese picor tan incómodo que a veces sentía; también reduce la inflamación y el enrojecimiento que aunque no lo percibamos de primera mano, están ahí.
Vitalytox purifica, exfolia y reequilibra el cuero cabelludo, lo que ayuda a controlar la caspa y el exceso de sebo. Al sanear la zona, es un gran aliado para prevenir la caída capilar. Pasado el tiempo de reposo, tienes que aplicar tu champú habitual (asegúrate que no es el que te está perjudicando) y, cuando lo seques, notarás un pelo más suave y brillante.
Crema iluminadora D-Glow
Entre mis hábitos diarios no se encuentra el maquillaje; de hecho, no me maquillo nunca porque me gusta sentir la piel «libre». Por ese motivo busco siempre cremas faciales que me hidraten a la vez que dejan ese efecto de piel jugosa y natural. La crema iluminadora D-Glow 100% natural y enriquecida con ácido ferúlico y néctar celular, lo consigue de inmediato.
Me la aplico con la piel recién lavada y enseguida la noto hidratada y más luminosa, con ese efecto que los expertos llaman «glass skin». Al acompañarla de un rápido masaje facial, ayuda a que el rostro se redesinfique y se note más firme y turgente. Y no solo es visible para los demás, sino que enseguida notas la piel como «más asentada». Además, refuerza la función barrera, lo que siempre es un plus.
Crema reparadora Boticream
Justo el día que iba a probar esta crema reparadora con maracuyá y ucuuba (ya te imaginarás lo bien que huele), noté una ligera irritación en el dedo pulgar, así que me vino de perlas para ver su efecto. ¿Sabes esa sensación de picor como si hubieras tocado algo urticante? Pues no sé a qué fue debido, pero el caso es que no paraba de rascarme con lo que estaba bastante molesta.
El efecto calmante y reparador fue inmediato; además, como no tenía ninguna herida pude aplicármela sin problema. Es muy agradable al tacto y se absorbe estupendamente, dejando esa sensación de capita invisible que hidrata y fortalece la barrera cutánea, acelerando además la regeneración de la piel. En pocos minutos desaparecieron las rojeces. Algo que me encantó fue lo que leí en el envase, y es que está pediátricamente testada así que es un indispensable. Todo cuenta.
Si te han gustado estos productos o quieres conocer más sobre la amplia gama de Arganour, te encantará saber que los tienes a un clic en su web y en grandes superficies tan conocidas como Primor y Druni. ¡Disfrútalos!


